Hodari · safaris de lujo privados en el norte de Tanzania

THE HODARI JOURNAL · EDICIÓN 01

La Gran Migración del Serengeti, mes a mes

Cuándo ir, dónde están las manadas y lo que casi nadie te cuenta.

Por Emmanuel Gabriel Samwel (Sam), guía y director de Hodari · Arusha ·

Cebras y ñus bebiendo en un punto de agua durante la estación seca

Llevo años respondiendo a la misma pregunta: «¿Cuándo tengo que ir para ver la migración?». Lo primero que le pregunto yo a cada viajero es qué le gustaría ver.

La migración se mueve todo el año. Cientos de miles de ñus, con cebras y gacelas, recorren unos 800 kilómetros entre el Serengeti, en Tanzania, y el Masái Mara, en Kenia, siguiendo la lluvia y la hierba más fresca. En febrero están en el sur, dando a luz. En agosto, en el norte, frente al río Mara. Son los mismos animales, pero dos viajes completamente distintos.

¿Cuál es la mejor época para ver la Gran Migración?

Para ver los nacimientos, de enero a marzo en Ndutu. Para los cruces del río Mara, de julio a octubre en el norte del Serengeti.

Las manadas pasan la mayor parte del año en Tanzania, así que casi todos los meses hay algo que ver.

MesesDónde estánQué ves
Enero – marzoNdutu y sur del SerengetiNacimientos y depredadores
Abril – mayoCentro del SerengetiGrandes manadas en movimiento, todo verde
JunioOeste, río GrumetiPrimeros cruces y época de celo
Julio – octubreNorte, río MaraLos grandes cruces
Noviembre – diciembreDe vuelta al surLas manadas vuelven al sur con las primeras lluvias

Enero a marzo: los nacimientos en Ndutu

Según la African Wildlife Foundation, alrededor del 80 % de las crías de ñu nace en apenas dos o tres semanas, sobre todo en febrero. No es casualidad. Las llanuras de Ndutu, dentro del área de conservación de Ngorongoro, están hechas de ceniza volcánica, y su hierba es muy rica en calcio y magnesio, justo lo que necesita una madre para dar leche.

Que nazcan todas a la vez es una forma de sobrevivir: hay tantas crías que los depredadores no pueden con todas. Por eso es la mejor época para ver leones, guepardos e hienas en acción. Y lo que más impresiona a quien lo ve por primera vez es la rapidez: la cría se pone de pie a los pocos minutos de nacer y enseguida corre detrás de su madre.

Las crías nacen con los ojos abiertos y, durante sus primeras semanas, son de color canela, así que se distinguen enseguida entre los adultos.

Abril a junio: lluvias, celo y el río Grumeti

Abril y mayo son los meses más tranquilos. Llueve más, algunos campamentos cierran y los caminos se complican, pero el paisaje está precioso y las manadas siguen ahí, en el centro del Serengeti.

En junio llegan al río Grumeti, su primer gran cruce, y empieza el celo. Los machos se pasan el día persiguiéndose y bramando, y ese ruido tiene un porqué. Un estudio publicado en Scientific Reports en 2018, con Richard Estes, uno de los grandes expertos en ñus, comprobó que escuchar esos bramidos hace que las hembras entren en celo a la vez. La gestación dura unos ocho meses y medio, así que lo que oyes en junio se convierte en los nacimientos de febrero.

Julio a octubre: los cruces del río Mara

Es la imagen que todo el mundo tiene en la cabeza: miles de ñus lanzándose al agua. Lo que poca gente sabe es que no cruzan una vez y se van. Cruzan en las dos direcciones, a veces varias veces en pocos días, y las fechas cambian cada año.

En el Mara lo difícil no es encontrar a los ñus, sino saber esperar. Una manada puede pasarse horas en la orilla y darse la vuelta en el último momento. Por eso viajar con coche y guía privados cambia tanto la experiencia: esperamos a distancia, sin prisa y sin molestar a los animales, y nos quedamos el tiempo que haga falta hasta que deciden cruzar.

Nuestro viaje The Great Migration cruza el Serengeti de sur a norte y pasa dos noches junto al río Mara.

Noviembre y diciembre: la vuelta al sur

Con las primeras lluvias de noviembre, las manadas bajan por el este y el centro del Serengeti. En diciembre muchas ya están de vuelta en Ndutu, y el ciclo empieza otra vez.

Ñus bajando en masa hacia el río Mara mientras un cocodrilo espera en el agua

Tres cosas que quizá no sabías

Nadie sabe cuántos ñus hay.

El censo oficial de Tanzania de 2023, hecho desde avioneta, estimó 1,37 millones. En 2025, un equipo de Princeton y Oxford los contó en imágenes de satélite y encontró menos de la mitad: entre 500.000 y 530.000. Los científicos todavía discuten quién tiene razón.

El río Mara vive de la migración.

Un estudio publicado en PNAS en 2017 calculó que unos 6.250 ñus se ahogan cada año en el río, el peso de diez ballenas azules. Sus huesos tardan unos siete años en descomponerse, y durante todo ese tiempo alimentan a peces y bacterias.

Los leones no siguen a la migración.

La mayoría de las manadas de leones tiene su territorio y casi nunca lo abandona: espera a que los ñus pasen por allí. Las hienas son distintas. Cuando las manadas se alejan, salen a buscarlas aunque tengan que recorrer muchos kilómetros, y después vuelven a casa con sus crías.

¿Se puede garantizar ver un cruce?

No. La migración se mueve al ritmo de las lluvias, y ningún año es igual al anterior. Si alguien te promete un cruce en una fecha concreta, no te está diciendo la verdad. Lo que sí hacemos es seguir a las manadas cada día y ajustar la ruta para llevarte a donde estén.

Sobre el autor. Emmanuel Gabriel Samwel (Sam) es guía en el norte de Tanzania y dirige Hodari desde Arusha.